La magia de encontrar grandeza en lo simple.

Siempre llegamos a preocuparnos y enfadarnos por cosas muy pequeñas, por ejemplo: no tener azúcar para el café. Mientras que no nos damos cuenta que son cosas sencillas, que tienen una solución simple y nos hace preocuparnos tanto, debemos sonreírle a la vida, ver lo bonita que es. Apreciar lo que tenemos en ese momento y valorarlo.

Disfrutar el momento perfecto con solamente levantarnos y ver la luz del sol, debemos darle gracias a Dios por todo.

Al principio no me daba cuenta de lo feliz que podía ser solamente con estar sentada en la cocina, en casa de mis abuelos con toda mi familia. No valoraba eso al 100% siempre estaba en mi celular chateando con mis supuestos amigos (cosas de adolescentes, ya saben) estaba algo más pequeña y menos madura, hoy en día espero con ansias que llegue semana santa para solamente compartir con toda mi familia, poderlos ver, abrazarlos, jugar y disfrutar con mis primos, sonreír sin darme cuenta alguna. Son los mejores momentos y no llevan fotos digitales solamente quedan en nuestra memoria.